18 de septiembre de 2015

Hablamos de formación con Alicia Colmenar

Alicia Ocha disfrutando del té

Hoy pasa por nuestra nueva sección del magazine Alicia Colmenar Ocha, con la que hablamos sobre su vida dedicada al mundo del té y el momento en el que decidió que este pequeño universo sería su mundo. Metida en proyectos tan variopintos como Speak&Tea, Tea Party Rosa, la Escuela Española del Té o Un Té con Alicia, su amor por el té se ha convertido en el hilo conductor de su vida y proyectos, personales y laborales.

Lo primero que debemos saber es que Alicia Colmenar Ocha... ¡es un pseudónimo! Sin embargo, está ya tan interiorizado que se ha fundido con ella “Incluso mis padres y mi pareja me llaman así” afirma la propia tealover. La primera parte de este nombre, Alicia Colmenar, es un regalo que le hicieron sus amigos hace más de diez años y viene de su vinculación con el mundo literario. Ocha es la referencia tealover de este pseudónimo, ya que significa tecito o el té en japonés.

¿Cómo empezaste en esto del té?
Mi fascinación por el té comenzó hace casi 20 años, cuando empecé a desarrollar intolerancia a la lactosa y tuve que buscar una alternativa a la leche con colacao, mi bebida favorita.
El salto a compartir profesionalmente mi pasión se lo debo a las tardes de té y literatura con la novelista Eva Monzón. Fue ella quien me animó a contar las historias del té a los demás.

La Escuela Española de Té ofrece formación para diferentes públicos
¿Cuál es tu té favorito?
Sin duda el Gyokuro, no sólo por su delicado aroma, sabor y difícil preparación, sino porque además es el té que mejor entiendo y más admiro. Por toda la dedicación y pasión que implica su cultivo y procesado y por la fascinación personal que tengo por la cultura japonesa.


 

Y ahora que ya conocemos un poco mejor a Alicia, ¡hablemos de formación!


¿Qué fue lo que te hizo decidirte a empezar a formarte en este mundo?
La curiosidad, quería saber qué era lo que podían ofrecer los clubs y escuelas privadas de té en sus cursos de unas cuantas semanas, que costase tanto como un grado universitario.

¿Cuáles serían los cursos más interesantes y adecuados para empezar a formarse?
A nivel iniciación, en nuestro país la oferta se limita a talleres o catas con fines básicamente comerciales ofrecidos por tiendas de té o proveedores. Más que cursos, se trata de actividades para fidelizar un público con los productos de su marca, algo muy habitual también en el mundo del vino.

¿Qué tipo de formación es la más demandada?
En general, la gente quiere conocer los beneficios para la salud del té, cómo prepararlo correctamente y cómo conservarlo mejor.

¿Qué tipo de personas son las que están demandando formación? ¿Destaca algún perfil concreto?
Por una parte los profesionales del sector, básicamente propietarios de tiendas de té, sumilleres o especialistas del mundo del vino, así como chefs y estudiantes de escuelas de gastronomía. Y por otra parte están los particulares interesados en conocer un poco más sobre su bebida favorita.

Y, por último, ¿Cuáles son las dudas que se suelen presentar respecto a este tipo de formación?
Una de las dudas más recurrentes es si las certificaciones que expiden las escuelas de té son oficiales. Es importante aclarar ningún título o certificación como sumiller o catador de té, tiene hoy por hoy la consideración de titulación oficial ni disfruta de ningún tipo de homologación oficial ni en España ni en Europa, al menos.
¿Por qué es esto así? Porque nuestros estados no consideran la actividad de cata de té como "formación reglada" y no forma parte, por ahora, de ningún módulo, grado, certificado o titulación oficial de ningún tipo.
¿Entonces? Las escuelas de té, tanto a nivel nacional como internacional, son centros privados que han desarrollado sus propios itinerarios formativos (como algunas universidades privadas) cuyo valor e importancia, junto con el de sus certificaciones o títulos, lo establece el mercado, según la excelencia que ofrezcan en sus modelos de enseñanza práctica.
¿Y sus certificaciones? La certificación privada no es más que un aprendizaje, un camino, la certificación de una maestría bajo los criterios particulares de la escuela elegida, como ocurre con los dojos japoneses o las escuelas de artes marciales.

¡Gracias Alicia por compartir tu tiempo y tus conocimientos con nosotros!

Artículo original de Teterum.

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