12 de marzo de 2013

Las Rutas del Té (Siberia)

"Transporte de té por los mongoles"
Siberia, 1906

Aunque ya en el año 1517 una pareja de cosacos habían relatado las maravillas del brebaje chino, oficialmente el té no llegó a Rusia hasta el año 1618, cuando el embajador chino le regaló al zar Alexis varios cofres de té. 

En 1689 Rusia y China firmaron el tratado de Nerchinsk, estableciendo sus fronteras y la manera en que desde entonces se realizaría el comercio entre ambos países. Los chinos exigieron que todas las transacciones se llevaran a cabo en el apartado puesto fronterizo de Usk Kayakhta, distante casi dos mil kilómetros de Pekín y cinco mil de Moscú. 

La primera etapa del viaje transcurria a través de escarpadas y peligrosas montañas. El té era cargado en mulas hasta la ciudad de Kalgan, a 300 km de Pekín, desde allí a través de las llanuras del desierto del Gobi hasta la frontera era transportado por una caravana de entre 200 y 300 camellos. En Usk Kayakhta se realizaba el intercambio. Los rusos descargaban las pieles y cargaban sus camellos con los bultos del té y la seda, emprendiendo a continuación un largo viaje de vuelta a través de Mongolia y Siberia, cuya duración era por lo general de más de un año. 

Ello explica que durante 200 años, el té fuera en Rusia un artículo de lujo que tan sólo la aristocracia podía permitirse.

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